Hoy en día los fabricantes de productos industriales han tomado consciencia de las limitaciones que ofrecen las prestaciones mecánicas de sus productos y, también, están visualizando el enorme potencial de las oportunidades de negocio que provienen de la aplicación de las nuevas tecnologías digitales. Ambos fenómenos les han hecho entender que sus tradicionales empresas industriales deben abrazar más fuerte que nunca el software y todo lo que su digitalización comporta como, por ejemplo, el IIoT (Industrial Internet of Things).

Es un término con el que pocos están familiarizados y que comporta unir Industria e IoT. Esto conlleva un dilema interno pues su fusión comporta rediseñar el ‘modus operandi’ de la empresa y repensar lo nuclear: su modelo de negocio y la manera como se muestra a sus clientes. Todo un reto que implica, por una parte, reconectar las operaciones y procesos de la empresa y, por otra, replantearse cuál debe ser la plataforma que dé soporte e interconexión a su nuevo entramado de sistemas.

Ante este planteamiento, nos encontramos ante un escenario de incertidumbre continua y aprendizaje evolutivo, en el que las empresas industriales deben incorporar una infraestructura de interconexión entre sistemas, que actuaría a modo de un nuevo sistema nervioso, capaz de permitir a la empresa reaccionar, en tiempo real, a los constantes cambios del mercado y su entorno.

Conviene destacar que los beneficios, que se obtienen a raíz de un cambio tan significativo como éste, son mucho más grandes a largo plazo que la inversión táctica, que supone un proyecto de tal envergadura. Así pues, el principal objetivo de esta tecnología es conseguir una mayor optimización de la eficacia operativa de la producción industrial, o dicho de otra forma: hacer que la producción sea más rentable, flexible y ágil a los cambios que pide el mercado.

Podemos afirmar, pues, que el término IIoT se refiere a un sistema interconectado que ayuda a realizar las operaciones de manera más eficiente, obteniendo más rentabilidad en el proceso y la organización de la producción. Dicho esto, no debemos confundirnos pensando que el IoT y el IIoT son lo mismo. Según Bill Morelli, director asociado de M2M & IoT en IHS Information Technology and Telecommunications: “La principal diferencia es que, mientras el consumidor de IoT se centra en la conveniencia para los consumidores individuales, la IoT Industrial se centra en gran medida en la mejora de la eficiencia, la seguridad y la productividad de las operaciones enfocadas hacia la rentabilidad de la inversión”.

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