La Realidad aumentada (AR) ya forma parte de múltiples aplicaciones disponibles hoy en día, casi todas las grandes empresas de tecnología la están incorporando ya sea en sus procesos de trabajo o como funcionalidad de sus productos y servicios. A medida que la tecnología continúe madurando, irán apareciendo nuevas aplicaciones tanto para el mundo industrial como el de gran consumo.

La definición exacta de la Realidad Aumentada sigue siendo fluctuante a medida que la tecnología evoluciona, pero en su núcleo, la “Realidad Aumentada” se utiliza para describir las experiencias en las que los activos digitales se han añadido al mundo físico, y de tal manera que uno es capaz de interactuar con ellos. En la actualidad, existen dos enfoques tecnológicos utilizados para crear experiencias AR: basados en marcadores y sin marcadores. Aunque el usuario final realmente no necesita saber mucho sobre la tecnología que potencia sus aplicaciones, las diferencias entre los enfoques basados ​​en marcadores y sin marcadores pueden afectar la experiencia del usuario, el costo de desarrollo, la facilidad de implementación, capacitación, mantenimiento y actualizaciones. Unos hechos muy importantes a tener en cuenta a la hora de crear algo nuevo.

Las experiencias AR basadas en marcadores, cuentan con una marca física / fiducial en el mundo real que es reconocida por la cámara del dispositivo que a continuación hace dos cosas. Primero, cuando la marca es reconocida por la cámara, la aplicación sabe poner en marcha la experiencia digital. Esto no es diferente a los códigos QR del pasado, la diferencia es que la información era sólo una experiencia digital y no estaba integrada con el mundo físico de tal manera que pudiera interactuar con él o verse afectada por él. A diferencia de los bloques en blanco y negro del pasado, los marcadores AR de hoy en día pueden ser marcados y diseñados de tal manera que se noten fácilmente, pero sin destacar y afectar la estética del diseño. Por ejemplo, las experiencias de AR en maquinaria que utiliza ThingMarks, una versión de VuMark de Vuforia, de la marca PTC, es un ejemplo de realidad aumentada basada en marcadores.

En el caso de las aplicaciones sin marcador, no hay ningún indicador visual específico que desencadene la experiencia. El mundo entero se convierte en un lienzo interactivo en el que pintar una experiencia. Libre de las limitaciones de requerir marcadores colocados estratégicamente antes de tiempo, las aplicaciones AR sin marcador no sólo permitirán más aplicaciones, sino que permitirán al usuario tener más control de su propia experiencia, y obtener más valor de ella.

En términos generales, la diferencia entre las aplicaciones basadas en marcadores y sin marcadores es si el sistema sabe de antemano lo que está buscando. Como se puede imaginar, ciertas aplicaciones se beneficiarán de una exploración de forma libre del mundo físico, mientras que otras pueden basarse en el conocimiento previo de las condiciones de trabajo y tipos de información a la que se desea acceder.

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