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Los Smart Connected Products ya forman parte de nuestro día a día, tienen un gran impacto en nuestras vidas, pero también lo tienen sobre las empresas que los fabrican. Los Smart Connected Products y el Internet of Things suponen una nueva forma de creación de valor para las empresas, que para capitalizar esta nueva oportunidad y conseguir una ventaja competitiva deben hacer cambios tanto a nivel de estrategia como de organización.

Estos cambios a nivel de organización que requieren los Smart Connected Products van más allá de ver que capacidades de comunicación e infraestructura necesitarán, los fabricantes deben prepararse para los cambios que van a suponer en sus procesos y estructura. Una estrategia IoT requiere nuevos niveles de colaboración interna y afecta a cada actividad de la cadena de valor de un fabricante incluyendo la ingeniería (investigación y desarrollo), fabricación, IT, marketing, recursos humanos, departamento financiero, … Con el software como protagonista de esta nueva generación de productos, los fabricantes deben adaptar su estructura tradicional para incorporar el software, la estructura Cloud y de análisis de datos mientras continúan diseñando, produciendo y dando soporte a productos complejos. Para conseguir esta adaptación, los fabricantes deberán tener en cuenta cuatro puntos clave:

Integración de IT e I+D

Con la incorporación de software y hardware IT a los productos, es crucial que el departamento IT tome un papel central en el proceso de investigación y desarrollo de productos. Normalmente el departamento IT es el más cualificado para dar soporte a la infraestructura IoT y cuenta con experiencia en la tecnología Cloud. Por lo tanto, los fabricantes deben integrar un equipo IT en el de I+D o crear una forma de comunicación y colaboración entre ambos equipos.

Los Datos como recurso

Para conseguir obtener el máximo valor del IoT, los fabricantes deben ser capaces de descifrar la gran cantidad de datos que les hacen llegar los Smart Connected Products para poderlos analizar y entender revelando nuevas oportunidades de crear valor. Para ello se debe crear la estructura de recepción y análisis necesaria, muchas empresas están creando departamentos especializados para esta tarea que remiten la información procesada a los departamentos interesados.

Dev-Ops como nuevo grupo

La actualización y mantenimiento de los Smart Connected Products se puede hacer de forma continua a través de software y muchas veces de forma remota. Este nuevo modelo que requiere operaciones con el producto, soporte y actualizaciones de forma continua hace que los fabricantes necesiten un nuevo grupo funcional, los Dev-Ops. Proveniente de las empresas de software, este grupo sería responsable de la gestión y optimización continua del rendimiento de los productos una vez abandonan la fábrica incluyendo actualizaciones, nuevos servicios, mantenimiento, …

Gestión del éxito de los clientes

Para asegurar que los clientes realmente están viendo sus necesidades satisfechas con el producto, se debe crear una unidad que a través del seguimiento del uso del producto y el análisis de los datos que este les haga llegar, determinen el valor que los clientes obtienen del producto y de qué forma se podría incrementar. Esta nueva unidad deberá colaborar con marketing, ventas y servicios.

Los fabricantes que se adapten a esta nueva situación, conseguirán una ventaja competitiva a largo plazo ante sus competidores ya que, mientras ellos estarán preparados para afrontar los retos que supone la nueva generación de productos conectados. Su competencia no contará con la estructura organizativa necesaria y no serán capaces de ofrecer el mismo valor a sus clientes aprovechando la gran oportunidad que brinda IoT.

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